Viene la lluvia

Viene la lluvia, amor: descuelga del tendedero las promesas que te hice anoche. Cierra las ventanas, para que no escape el eco de mi piel que te reclama. Saca a la terraza los deseos para que se humedezcan y tengan retoños. Si suena el teléfono; no contestes, y diles que cuando llueve la línea no funciona, que todo se descompone... Que nadie.
Prepara un café, ponte calcetines, y ámame después.



Quebranto

Ella dijo no.
Él recogió del piso los fragmentos,
los guardó en su morral y se internó en el bosque,
dispuesto a reconstruir, pedazo a pedazo, su amor propio.


Parece…

El reloj sonó a las seis, como todos los días.
Al asomarme a la ventana, con gusto vi que la bugambilia floreció y que el ficus de un millón de hojas no ha partido.
Al salir a la calle, comprobé que todas las casas siguen en el mismo lugar. Quietas y calladitas, igual que hace un mes y que hace diez años.
Una vez estando en el trabajo, sentí que el café de la oficina sabía a café de la oficina, y que los ojos de Alicia siguen siendo azules.
Me miré en el espejo y me miré en el espejo.
Existo, estamos, pensamos, sentimos.
Todo parece indicar que aquí la vida continuará caminando.
Sin ti.


"Olvido"
Foto de: Michele Moreno


Problemas en una noche de invierno

Algunas veces cuando hace frío me dan ganas de comer tacos de frijoles refritos con chile chipotle, o anochezco con un poema brindando en las entrañas y en la intención. Un poema que dice "Ciertamente teníamos una taza". Sí, no dice mucho en realidad. Lo sé. Pero, ¿qué hago, si es la única línea que tengo? Y es que éste es un poema del que no conozco forma y sonido. Sé que existe, y que quizás en otros labios, en otra calle- de otra ciudad, quizás, o en un lejano país- suena. Alguien lo murmura frente a una computadora, lo siente como yo, lo sabe, en este preciso momento en el que lo está escribiendo…aunque no completo, porque le falta una frase que no encuentra: "Ciertamente teníamos una taza". Es un poema compartido e inconcluso que se imprime en el viento. Y no escucho las letras que me llaman. He revisado cuidadosamente la casa; hay deseos tirados en abundancia. Mas no hay- definitivamente- frijoles ni chipotles. Y hace frío.


"Transferencia"
Imagen de: Eduardo Stein

 



¿Quién es Michele Moreno y quién es La Correísta?
Textos Voladores No Identificados - De Michele Moreno
Preguntas y teorías sobre cosas importantísimas de la vida - De La Correísta

Ligas, links, o quizá sólo mares de olas que llegan, y quedan.

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